
Cada año, la Semana de Pasión en Málaga pone en las calles un auténtico espectáculo perceptible por los cinco sentidos, sus tronos, portando a las imágenes que son mecidas durante todo el recorrido, miles de nazarenos y penitentes que van dando luz y color con sus cirios y vestimentas por el itinerario, marchas procesionales que llenan de la particular música de Semana Santa, aromas a incienso y a flores al paso de las procesiones y miles de personas que se
agolpan por ver y aplaudir a sus cofradías favoritas.La Semana Santa de Málaga será muy distinta para quien no la conoce y quedará sorprendido al comprobar que aquí no se vive una Semana de Pasión con recogimiento y silencio. En Málaga se vive la Semana Santa con alegría, con bullicio, con vítores, con saetas espontáneas y aplausos al paso de las imágenes.
Enormes tronos que no salen de las iglesias pues no caben por sus puertas, auténticas capillas andantes de hasta más de 5.000 kilos mecidos por decenas de portadores. Desfiles militares que tocan marchas procesionales o cantan sus himnos durante el recorrido. Todo esto, sin que ello signifique falta de religiosidad, sino más bien es la particular forma en que los malagueños viven la fe y el sentimiento por su Semana Santa.Las procesiones de la Semana Santa de Málaga, ofrecen por tanto un atractivo único no sólo para las personas que participan en sus estaciones de penitencia, sino también a todos aquellos visitantes y turistas llegados de todos los rincones que ven en la Semana Santa de Málaga la espectacularidad de sus desfiles procesionales y todas las manifestaciones artísticas que se pueden presenciar desde un prisma laico.
Las excelentes comunicaciones tanto por carreteras como a través del aeropuerto, unas modernas infraestructuras hoteleras de primer orden en el centro de la ciudad, junto al magnífico clima primaveral, hacen que los turistas y visitantes puedan disfrutar por las mañanas de sus playas o del rico patrimonio artístico de la capital y por las noches del espectáculo de la Semana Santa de Málaga.
Las excelentes comunicaciones tanto por carreteras como a través del aeropuerto, unas
modernas infraestructuras hoteleras de primer orden en el centro de la ciudad, junto al magnífico clima primaveral, hacen que los turistas y visitantes puedan disfrutar por las mañanas de sus playas o del rico patrimonio artístico de la capital y por las noches del espectáculo de la Semana Santa de Málaga.Estas hermandades tuvieron a lo largo de los siglos altos y bajos. Entre las fechas más relevantes están la guerra de la independencia y la desamortización de Mendizábal en las que se perdieron enseres y datos de la época. Las cofradías de aquella época eran bastante anarquistas e intermitentes en sus desfiles procesionales. En el año 1927 se reúnen 12 hermandades para agruparse, tener un carácter civil de peso en la sociedad malagueña y unas normas para todas las corporaciones dotando a las cofradías de beneficios económicos y un recorrido oficial. Dato importante es que La Agrupación de Cofradías de Málaga, es la primera que se crea con este fin en España.
ra civil durante la cual se vuelven a perder imágenes y patrimonio religioso. Tras la liberación de Málaga por las tropas franquistas en 1937 y el fin de la guerra en 1939 se implanta el Nacional Catolicismo y aprovechando las cofradías el apoyo del régimen, estas resurgen con fuerza, incorporando en sus desfiles a estamentos militares, nombrando protector a imágenes de algunas hermandades a distintos cuerpos militares, reanudando así una antigua tradición en la historia de la Semana Santa de Málaga.Dos hechos muy importantes dan lugar a que aumenten el tamaño de los tronos malagueños. Por un lado para dar magnificencia a las imágenes, en un claro mensaje del triunfo del catolicismo frente al ateísmo republicano. Pero también es consecuencia de esto, las malas relaciones que existían entre las cofradías y el clero, debido a las molestias que ocasionaban las cofradías en los ritos religiosos durante la Semana Santa, lo cual hizo que se comenzaran a montar los tronos en tinglaos. Los tinglaos son unas estructuras montadas en la calle y cubiertas con lonas en donde se cobijaban y armaban los tronos. Debido a que ya no se dependía de unas dimensiones para salir por las puertas de las iglesias, se comenzaron a construir enormes tronos, dando una suntuosidad a los desfiles procesionales que han supuesto la gran diferencia entre la Semana Santa de Málaga y otras ciudades. La buena salud que han venido gozando las corporaciones en el transcurso de los años, han hecho que desde entonces y hasta nuestros días se creen nuevas cofradías y un nuevo elemento que es la "casa hermandad". Se trata de edificaciones estables que sirven para albergar a los tronos sustituyendo a los tinglaos y dando además un espacio para guardar y mantener los enseres procesionales, así como para la celebración de reuniones de cofrades. Algunas de estas casas hermandades poseen incluso un museo que puede ser visitado en cualquier época del año.
Es interesante saber que la Semana Santa de Málaga y la Junta Pro-Semana Santa de la ciudad de Popayán, en Colombia, se encuentran hermanadas desde 1979. Don Salvador Ximénez de Enciso y Cobos Padilla, obispo de Popayán, nació en Málaga, España, el 26 de Noviembre de 1.765. Fue un gran luchador y conocedor de Nueva Granada. El 5 de Agosto de 1818 tomó posesión del obispado de Popayán, desde donde promovió entre otras muchas cosas la Semana Santa de Popayán. Murió en esta ciudad colombiana el 13 de febrero de 1.841 a la edad de 75 años.


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